Crédito directo, en el auge del financiamiento, ¿cómo beneficia al cliente?

07 DE MAYO DE 2026

El acceso al crédito en Ecuador ya no es exclusivo de instituciones financieras. En los últimos años, el sector comercial ha ganado protagonismo como un actor clave en el financiamiento de los ecuatorianos. Desde almacenes de electrodomésticos hasta marcas de moda y artículos para el hogar, cada vez más empresas incorporan el crédito directo como parte central de su estrategia. Pero, ¿qué impulsa este crecimiento y cómo impacta realmente al cliente?

Un mercado en expansión El crédito vive un momento de dinamismo. A marzo, la banca registra un crecimiento del 20% en colocaciones a empresas y del 10% a personas, según la Superintendencia de Bancos. Las cooperativas, por su parte, muestran un avance más moderado del 2,8%, con cierre a 2025. En este contexto, el sector comercial emerge como un tercer jugador relevante. Muchas empresas, independientemente de su giro, han incorporado el crédito directo como una modalidad de pago habitual, ampliando el acceso al financiamiento. Una de las razones detrás de este crecimiento está en la regulación. Mientras bancos y cooperativas operan bajo límites de tasas, las casas comerciales tienen mayor flexibilidad, lo que les permite atender segmentos más amplios.

Hay interés en colocar crédito, pero las restricciones del sistema financiero abren espacio para que el sector comercial atienda otros nichos”, explica José Ayala, director ejecutivo del buró de crédito Aval.

Un modelo adaptado a nuevos perfiles En sectores como el de electrodomésticos, el crédito directo no es complementario: es estructural. Entre el 60% y 65% de las ventas se realizan bajo esta modalidad, según Gabriel Chavira, vicepresidente ejecutivo de La Ganga. El perfil del cliente también es distinto al de la banca tradicional, lo que exige metodologías de evaluación más específicas. “El crédito directo incorpora variables socioeconómicas y de comportamiento. Incluso realizamos verificaciones físicas para asegurar una colocación adecuada”, detalla Chavira. Actualmente, cerca de 10 millones de ecuatorianos tienen historial crediticio. De ellos, Ayala estima que la mitad pertenece al sistema financiero tradicional y la otra mitad al sector comercial, que incluye retail, telecomunicaciones y otras empresas cuyo negocio principal no es otorgar crédito.

Una relación complementaria con la banca Lejos de competir directamente, ambos sectores se complementan. La banca juega un rol fundamental al financiar a las casas comerciales, sobre todo de electrodomésticos. De esta manera, les permite sostener inventarios, pedidos y estructurar sus propios esquemas de crédito.

La banca es un aliado clave porque facilita el acceso al financiamiento que luego trasladamos a nuestros clientes”, señala Gabriel Chavira, vicepresidente ejecutivo de La Ganga.

De hecho, el modelo que emplea la banca para las empresas de este sector permite empatar los plazos y las condiciones entre el financiamiento empresarial y el crédito directo otorgado al consumidor final.

Recuperación y oportunidades El sector de electrodomésticos muestra señales claras de recuperación tras un 2024 marcado por desafíos como los apagones y el incremento del IVA. En 2025, la boyante liquidez y el fortalecimiento del crédito impulsó la reactivación del sector. Según las cifras de la Superintendencia de Compañías, se refleja un aumento del 20% en ventas en empresas de gran escala. Además, existe una fuerte conexión con otros sectores, como el inmobiliario. “Cuando alguien se muda, rara vez traslada todos sus electrodomésticos, lo que genera una demanda natural”, explica Chavira.

Tendencias que marcan el rumbo El comportamiento del consumidor también está transformando la oferta. Las nuevas generaciones demandan diferentes formas de relacionamiento y también de productos distintos. Un ejemplo es el crecimiento del segmento de movilidad: las motos han ganado protagonismo como una alternativa accesible, impulsada en gran parte por el crédito directo de las casas comerciales. En 2025 se vendieron 275.000 motocicletas en el país, frente a 104.000 vehículos livianos, según cifras de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador. Por otra parte, la eficiencia energética se consolida como un factor decisivo de compra, especialmente en línea blanca. En productos como refrigeradoras o aires acondicionados, cuyo uso es constante, el ahorro en el consumo eléctrico se traduce directamente en beneficios financiero para el usuario.

Una experiencia cada vez más digital La digitalización también redefine el proceso de compra. Hoy, el cliente investiga en línea, compara opciones y llega a la tienda con una decisión más informada. “El proceso es híbrido: el cliente se informa digitalmente, pero busca la tienda para observar el producto y ser atendido”, señala Chavira. El año en curso está marcado por un evento clave: el Mundial de fútbol. Para el sector, representa una oportunidad estratégica, especialmente en categorías como audio y video, donde se proyecta un incremento de la demanda cercano al 30%.

El reto: más allá del crédito En este escenario, el desafío no se limita a colocar financiamiento. La clave estará en ofrecer una experiencia integral: mejorar los canales digitales, diversificar el portafolio y entender a un consumidor cada vez más exigente. Porque, al final, el crédito directo no solo facilita el acceso a productos. También redefine la relación entre empresas y clientes en un mercado en constante evolución.